El nuevo orden mundial del que se habla últimamente, es un más de los tantos que ya hubieron.
Es un paso más del proceso, es decir del programa del universo, y siempre es una cuestión de poder.
La fuerza es lo que mueve al mundo ya sea para bien o para mal. Ese poder, esa fuerza, es la resultante del funcionamiento del universo que en este caso está ejercido por el hombre, pero no por decisión propia del hombre ya que su cerebro es una "maquina" que es consecuencia de una máquina mayor que es el universo.
El poder económico no es sensible al sufrimiento y dolor que pueda causar en los pueblos, siempre sometidos por la Religión en la antiguedad y por el poder Económico en la actualidad.
Una de las leyes de Pardo dice: El Mal ya está, el Bien hay que construirlo.
Pero sí todo está programado, entonces no hay nada que hacer?
Sí hay que hacer, porque lo que puede cambiar un supuesto rumbo es un paso que ya está en el programa. El éxito en lograr una meta es descubrir ese camino ya marcado, y transitarlo.
Los cambios forman parte del programa. De no luchar por un bien común es descubrir que la aceptación está en nuestro programa. Luchar y lograr el cambio significa que se descubrió el camino del cambio. Si se lucha y no se logra el éxito es porque nuestra meta no estaba en el programa.
Todo en el universo es un proceso, hay que descubrirlo. La ventaja que tiene saber que todo está programado es poder anticiparse a algunos acontecimientos. La ley de las probabilidades es verdadera justamente porque el programa del universo es verdero. Si no fuese así no existiría la ley de las probabilidades porque todo sería un Caos, y no lo es. Esto es así aunque la Entropía diga lo contrario para el final de los tiempos.
El Caos es tambien una consecuencia del programa del universo, y se dará cuando la energía productiva entre en reposo, no agotada sino suspendida. Un nuevo " Motor" comenzará una nueva construcción.