domingo, 25 de septiembre de 2022

El nuevo orden mundial del que se habla últimamente, es un más de los tantos que ya hubieron.

Es un paso más del proceso, es decir del programa del universo, y siempre es una cuestión de poder.

La fuerza es lo que mueve al mundo ya sea para bien o para mal. Ese poder, esa fuerza, es la resultante del funcionamiento del universo que en este caso está ejercido por el hombre, pero no por decisión propia del hombre ya que su cerebro es una "maquina" que es consecuencia de una máquina mayor que es el universo.

El poder económico no es sensible al sufrimiento y dolor que pueda causar en los pueblos, siempre sometidos por la Religión en la antiguedad y por el poder Económico en la actualidad.

Una de las leyes de Pardo dice: El Mal ya está, el Bien hay que construirlo.

Pero sí todo está programado, entonces no hay nada que hacer?

Sí hay que hacer, porque lo que puede cambiar un supuesto rumbo es un paso que ya está en el programa. El éxito en lograr una meta es descubrir ese camino ya marcado, y transitarlo.

Los cambios forman parte del programa. De no luchar por un bien común es descubrir que la aceptación está en nuestro programa. Luchar y lograr el cambio significa que se descubrió el camino del cambio. Si se lucha y no se logra el éxito es porque nuestra meta no estaba en el programa.

Todo en el universo es un proceso, hay que descubrirlo. La ventaja que tiene saber que todo está programado es poder anticiparse a algunos acontecimientos. La ley de las probabilidades es verdadera justamente porque el programa del universo es verdero. Si no fuese así no existiría la ley de las probabilidades porque todo sería un Caos, y no lo es. Esto es así aunque la Entropía diga lo contrario para el final de los tiempos.

El Caos es tambien una consecuencia del programa del universo, y se dará cuando la energía productiva entre en reposo, no agotada sino suspendida. Un nuevo " Motor" comenzará una nueva construcción.


sábado, 24 de septiembre de 2022

Estamos viviendo la era del final de la Religión, y el comienzo de la Espiritualidad.

Pero qué es la Espiritualidad, y que diferencia tiene con la Religión?

La Espiritualidad es lo que somos, lo que hay en nuestro interior, y lo que nos rodea en todo el universo. Es la realidad misma.

La Religión es un modo de pretender llegar a un Dios imaginado por el hombre. Un Dios, como dice una de las leyes de Pardo, creado por el hombre pero con la inspiración de Dios.

Entonces Dios es la Espiritualidad que está dentro y fuera de nosotros mismos, sin ningún tipo de intermediarios.

La lectura del universo es la conexión con Dios. 

Todo está hecho, sólo hay que descubrirlo, y en algunos casos creer que nosotros lo hicimos.


miércoles, 21 de septiembre de 2022

Cuántas veces nos preguntamos por qué hay tanta maldad, y tanta injusticia en este mundo?

Por qué eso ocurre en todo tiempo y lugar?

Para estas preguntas, hay respuestas estúpidas como las que da la religión: "El Mal existe por el pecado original"

Pero el Mal ya existía antes de que el hombre cometiera el pecado de la desobediencia a Dios.

Estadísticamente se observa que el Mal está siempre presente, y se desarrolla en cualquier momento, aún en buenas condiciones.

Por qué el bueno tiene mala suerte?

Por qué el malo tiene buena suerte?

La respuesta a esto, y a muchos otros intertogantes están en las leyes de Pardo.

El Mal está programado.

En efecto esto es así como ahora conocemos, entendemos y aceptamos la obsolecencia programada de los productos que se fabrican, ya saben los fabricantes cuándo un aparato dejsrá de funcionar.

En el autoprograma del universo tenemos éste dato:

"El Mal ya está, el Bien hay que construirlo" 

Este es un mundo injusto porque el Mal está Bien protejido.

Nuestro cerebro está en continua programación, o si se quiere usar un termino cibernético, el cerebro está en continua "actualización".

Los malos ejemplos, repetidos sistemáticamente, programan a nuestro cerebro para el Mal.

Entonces, todo está programado como este mensaje, y como los mensajes que lo contradigan.

La experiencia nos muestra la verdad. El destino ya está escrito, hay que descubrirlo.