martes, 1 de junio de 2021

Las Leyes del Universo Programado




La primera Ley de Pardo dice que todo el universo de nuestra realidad esta absolutamente programado, no existe el azar en su dinámica y por lo tanto no existe el libre albedrío. 

Todas las especulaciones religiosas sobre la libre elección quedan totalmente desvirtuadas, con lo que la misma religión pierde uno, quizás el único sostén de su existencia.


Nuestra elección obedece al funcionamiento de nuestro cerebro, el cual no podemos dominar. Nadie puede manejar su ocurrencia, nadie es libre de pensar lo que quiera sino lo que automáticamente viene a nuestra mente. El cerebro es una máquina dentro de la máquina del universo.

Así como nadie pide de nacer, ni de tener determinadas características, nadie puede manejar su destino aunque crea hacerlo.

Las leyes del Universo programado son, entre otras. las leyes físicas Newtonianas que rigen nuestro mundo, y las leyes Cuánticas que determinan el universo desde lo más pequeño.

Las leyes de Newton rigen la mecánica clásica, son tres: La ley de inercia, dice que todo cuerpo en  movimiento continúa siempre que no exista una fuerza que se oponga. Tampoco se pondrá en movimiento si una fuerza no lo impulsa. Así la segunda ley de Newton llamada ley fundamental de la dinámica, dice que los cambios de aceleración y velocidad se deben al cambio de las fuerzas que actúan en el sistema en movimiento. Y la tercera ley dice que a toda acción le corresponde una reacción.

Las leyes de Kepler describen la trayectoria de los planetas y en conjunto con las leyes de Newton se pueden calcular entre otras, trayectorias de naves espaciales, movimiento de satélites, y algo tan común como establecer el día y la noche, las horas, minutos y segundos, y la posición de los cuerpos en el espacio.

La mecánica Cuántica contiene leyes que puede determinar el movimiento de las partículas subatómicas, a diferencia de las leyes de Newton en donde estas dejan de funcionar, pero todo llega al límite que el hombre tiene con sus instrumentos de medición, más que con su capacidad de pensamiento, pero aún así el universo pone sus propios límites. Según las leyes Cuántica no existiría una continuidad en el espacio sino que éste se presenta en fragmentos, o paquetes de energía llamados "Cuantos".


Las leyes de Pardo, en un total de 555 leyes,  son un complemento de todas las leyes físicas, en donde se trata la continuidad del universo y en donde no queda de lado lo religioso, y mucho menos lo filosófico.

Con respecto a lo religioso las leyes de Pardo encuentra puntos de unión y desunión con la ciencia, especialmente en la existencia de Dios pero con un concepto diferente.

La ciencia en sí misma no todo lo puede explicar, no puede probar o negar la existencia de Dios como tampoco puede probar o explicar la existencia del color rojo a un ciego de nacimiento.

La religión explica desde un punto de vista del sentimiento humano lo que la ciencia no puede explicar , pero más que explicar trata de convencer lo que puede ser, aún sin que la ciencia lo pueda demostrar. Uno de los mayores errores de la religión es hacer de una creencia una verdad. No se puede encontrar ningún tipo de justificación de lo que la religión afirma, salvo la afirmación de la existencia de Dios, y ese es el punto de coincidencia con las leyes de Pardo, pero no de la interpretación de Dios que da la religión.

  

Si bien las leyes físicas se cumplen en el universo de nuestra realidad, tampoco son absolutamente confiables sobre todo en lo más pequeño. Aún así nuestra realidad puede ser un sueño del que en algún momento despertemos, y nos encontremos en una realidad totalmente distinta, y este es el terreno de la filosofía.


De estos tres parámetros: Ciencia, Religión y Filosofía surge el concepto de Consciencialogía, y es el más importante de todos, ya que se trata del "sentir" del saber si estamos vivos, o mejor aún si existimos. 

De que sirve todo lo que puede existir sino sentimos nuestra propia existencia. Aquí surge uno de los puntos de desunión con la religión específicamente con el cristianismo, ya que que Jesucristo habla de la vida eterna y no de la existencia eterna. Paradójicamente la vida es la peor forma de existencia ya que el dolor está desde el nacimiento hasta la muerte. Menos se entiende la defensa de la vida cuando los mismos religiosos hablan de ángeles que existen sin tener vida ni dolor.

Es por eso, y muchas otras observaciones, que las leyes de Pardo cuestionan la interpretación de Dios, como a los Mesías, profetas, enviados, y a todos los religiosos en sus distintas expresiones. Si Dios fuese infinitamente bueno no hubiese creado la vida como forma de existencia. 

Existen muchas personas ya programadas para no entender nuevos conceptos. Es por eso que la religión se enseña desde niño y ya queda arraigada en la persona como una verdad absoluta. 

Parafraseando a la Bíblia, no todos tienen la mente abierta ni la inteligencia para conocer, no sólo el número de la bestia sino quién es realmente la bestia.

No es muy difícil imaginar un mundo mejor, de hecho es lo que todos pretendemos hacer desde nuestra humilde posición, y aún así sin tener el poder de Dios, Tampoco es difícil imaginar seres con una inteligencia, fuerza, y "humanidad" superior, que puedan existir sin tener vida, pero teniendo consciencia y sentimientos. Dios no lo hizo con nosotros, es por eso que ante tanta maldad el hombre tuvo que crear la idea del paraíso para poder justificar a un Dios todo poderoso de infinita bondad a quien el hombre le pagó con el pecado y fue expulsado del Edén. Pero todo lo que el hombre piense, imagine, o haga, ya está en la mente de Dios. El hombre no es culpable, es víctima. Dios no es un ser de infinita bondad como la religión dijo, y aún dice.


Imaginemos un mundo distinto en donde todo lo que uno quiere se hace realidad sin producir daño alguno, si lo podemos imaginar eso quiere decir que ese mundo puede existir, y de hecho existe en nuestra mente. Una de las leyes de Pardo dice: "No es necesario crear el universo para creer que está". La Física Cuántica ya lo está demostrando. La posibilidad de mundos paralelos da también la posibilidad de que una misma persona desarrolle distintas actividades según en el universo que se encuentre.

Pero lo que la Física Cuántica aun no sabe, es que todas as posibilidades que puedan existir sólo se darán i están en el programa del universo. 

Con universos paralelos, o sin ellos, la posibilidad de crear el mundo en donde nuestra voluntad se haga realidad esta dada sólo si nuestra voluntad está programada sincrónicamente con el programa del universo. De ese modo nuestros deseos se cumplirán siempre.


El hombre no puede modificar el programa del universo, pero puede estar en el programa que en algún momento exista esa sincronización entre la voluntad y la "realidad". 


Las leyes Cuánticas determinan que el universo no es infinito, por lo tanto la posibilidad de la sincronización es una realidad futura.